Masaje facial y craneal

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Llevo tiempo queriendo escribir sobre los beneficios derivados de un masaje del rostro y del cuero cabelludo para la salud. Todo empezó cuando una paciente asustada, me llamó como último recurso, a finales de agosto. Estando embarazada de 5 meses, su médico acababa de diagnosticarle un herpes, localizado en el rostro. Además de tener la cara completamente deformada, sufría dolores,
era muy irritable, sensible y vulnerable. No sabía ya qué hacer. Sin convicción, le propuse pasarme por su casa al acabar en mi consulta para averiguar si podía o no hacer algo al respecto. Estuve un
rato toqueteando su cara y, dejándome llevar por la intuición, empecé a aplicar la técnica del masaje del tejido conjuntivo inventado por la doctora Dicke, que tan buenos resultados me estaba ofreciendo para el tratamiento de migraña, cefalea, vértigos y mareos.

Al cabo de 10 minutos, empecé a notar cómo la piel cambiaba de aspecto, color y textura y cómo la intensidad de la tensión general del rostro había mermado. Dediqué unos 30 minutos a tratarle la
cara y acabé el tratamiento con un masaje de la cabeza, de las orejas y de la nuca. Realmente hubo un cambio en su cara. Pero lo que más impactó a mi paciente fue que no notaba presión en su cara y
que se sentía relajada como después de un masaje completo de espalda. Al día siguiente, recibí un mensaje de agradecimiento. Era la primera vez en 3 semanas que había podido dormir y descansar
plenamente. En 4 sesiones no quedaba ni rastro de inflamación y deformación en su cara. El herpes había desaparecido.

A nivel profesional, para mí, ver desaparecer literalmente bajo mis dedos el herpes fue un antes y después. Y cada vez que se me presenta la ocasión en una sesión recurro al masaje facial y de la
cabeza. Hoy te contaré todos los beneficios que he podido observar en los pacientes a quiénes lo he aplicado.

Por norma general, el masaje del rostro, sea con drenaje linfático manual, relajante o del tejido conjuntivo mejora el aspecto del cutis, ya que el masaje en sí permite traer más oxígeno a la zona al
mismo tiempo que se produce una limpieza profunda de las toxinas presentes, tanto en el nivel superficial de la piel, como en las capas musculares de la cara. El aporte de oxígeno hace que el colágeno de la piel sea más firme y más flexible dando la sensación de rejuvenecimiento.

Tanto la cara como el cuero cabelludo son los grandes olvidados del cuerpo, porque muy pocas veces duelen. Sin embargo, estas zonas contienen muchos puntos reflejos y sólo con masaje podemos aliviar dolencias y mal funcionamientos viscerales, desde problemas de digestión, nerviosismo e insomnio.

Tengo algunos pacientes muy receptivos al masaje conjuntivo en la cara y en la cabeza, y utilizo este tratamiento para llegar a una relajación profunda del resto del cuerpo. A continuación, resulta
sencillo realizar las movilizaciones,los estiramientos y los posibles ajustes osteopáticos necesarios.

Personalmente, he constatado mejoría rápida en gente que padece de dolores de cabeza, migrañas, cefaleas tensionales. Y recurro a esta combinación con pacientes con tratamientos para estados depresivos, que suelen describir el interior de su cabeza como “embotada”.

Con el tratamiento de la cabeza, rostro, orejas, cuero cabelludo y nuca he obtenido en numerosos casos resultados beneficios para aliviar rinitis, sinusitis, dolores de garganta, y aclarar la vista.
Muchos pacientes también comentan al levantarse de la camilla que se sienten más ligeros y sueltos.

En una ocasión, conseguí frenar en seco un constipado.

Y por norma general, como muchas terapias manuales, masajear la cara y el cráneo alivia el cansancio y la fatiga, ayuda a recobrar el sueño, mejora el estado inflamatorio. Es una forma de prevenir la aparición de enfermedades, de mejorar y mantener el estado general de salud y en el caso particular de la cara, mantener a rayas la aparición de arrugas y pérdida de elasticidad y juventud de la piel.

Y seguro que me queda mucho por descubrir de los efectos beneficiosos de este tratamiento local, que no tiene ningún tipo de contraindicaciones, excepto en caso de tumores cerebrales y se puede realizar en cualquier sitio.