Rendimiento deportivo y osteopatía

Magalí Cazenove Osteopatía

Esta semana tuve la oportunidad de tratar a una jugadora de fútbol sala profesional que  cada vez que está en Alicante aprovecha para reequilibrar su cuerpo. En verano tenemos más tiempo y el tratamiento es progresivo y más profundo. En esta ocasión en una única sesión tenía que ponerla a tono.

Por su deporte la carga muscular y el cansancio se acumulan principalmente en las piernas y más precisamente en la zona de los aductores (parte interna de los muslos). Además los tobillos y los pies, muy solicitados en este deporte tanto por la acumulación de entrenamientos como de partidos acaban perdiendo mucha movilidad. Por consecuencia el resto del cuerpo y en particular pelvis, zona lumbar y cuello, se adapta para mantener el máximo rendimiento buscando el no dolor de forma cómoda.

Dediqué la primera parte de la sesión a descargar las piernas y muslos con masaje. Masaje circulatorio para eliminar toxinas y los restos de ácido láctico del partido del domingo subiendo la intensidad del mismo en las zonas más contracturadas y tensas. Luego movilicé los huesos del pie y los tobillos, la rótula y los peronés. Aproveché que estaba boca arriba para liberar el diafragma torácico por una parte porque P. tiene tendencia a respirar sólo con la zona alta y media de los pulmones y por otra para preparar el “terreno” para el tratamiento osteopático. Cuando los miembros inferiores estuvieron más sueltos pasamos al tratamiento de su espalda desde los glúteos hasta el cuello.

A pesar de contarme que se encontraba muy bien (cambio de alimentación y mejor gestión del estrés, responsabilidad y presión al que está sometida en el equipo) encontré restricción de la movilidad de la pelvis con un exceso de sobrecarga del piramidal izquierdo (músculo muy interna de las nalgas) y de los glúteos en general a ambos lados. También la zona dorsal presentaba bloqueo en tres altura y el cuello principalmente en la zona articular entre la base del cráneo (occipital) y la primera cervical estaba bloqueado a ambos lados.

El tratamiento consistió en un masaje específico de TNM (tratamiento Neuro Muscular) para bajar la simpaticotonía (exceso de tensión y adrenalina) en la que se encuentra habitualmente P. que tiene efectos reflejos sobre la totalidad del sistema nervioso y del sistema muscular. A continuación ajusté las vertebras dorsales, desbloqueé el cuello.

Al final de la sesión trabajé más específicamente sobre la zona lumbar que se articula con el sacro (hueso central de la pelvis) con un trabajo de decoaptación, pequeñas tracciones y balanceos para devolver espacio y elasticidad a la zona. Cuando por fin su sacro empezó a moverse más libremente y noté más movimiento en las vertebras lumbares desbloqueé L3 (la que menos movilidad presentaba), ajusté la articulación sacroilíaca izquierda (sacro con parte izquierda de la pelvis).

Para acabar la sesión comprobé el efecto del tratamiento sobre el equilibrio general del cuerpo. Muchas cosas habían cambiado desde el punto de vista mecánico. Pero la osteopatía no trata de mejorar sólo los síntomas sino mejorar la salud de la persona en
su conjunto. Todo paciente cuenta su versión del estado en que se encuentra. Su cuerpo
me cuenta una versión que no siempre se acopla a la percepción del mismo.

A las dos horas recibí un mensaje de P. un poco sorprendida por una de las primeras reacciones: vaciamiento completo de los intestinos.

Este resultado es debido en parte al trabajo de depuración del masaje pero sobre todo al
tratamiento del cuello y del sacro que repercute sobre el sistema nervioso autónomo
también regulador del correcto funcionamiento de las vísceras.

Esta limpieza profunda complementa el esfuerzo que hace P. en su alimentación, el
tiempo dedicado a la recuperación, el sueños y los estiramientos. Cuando el sistema
visceral funciona bien, el resto del cuerpo recobra ligereza y flexibilidad.

En caso de no presentarse imprevistos fuera de lo controlable pronto el rendimiento
deportivo de P. se beneficiará y quizás se mantenga hasta su próxima visita. ¡Suerte
campeona!